Al darle la bienvenida a los expositores, el titular de Comercio, Juan Fernando Brügge (Provincias Unidas), resaltó que el objetivo de la reunión es “ilustrarnos con diferentes referentes del sector, para que nos cuenten de primera mano cómo están frente a la situación actual, cuáles son las problemáticas que están visualizando y de qué manera entienden ellos que se puede recomponer esto en función a las actuales reglas de juego de la economía argentina”.
El primero en exponer fue Guillermo Miguel Fasano, presidente de la Federación Textil de Mar del Plata, quien manifestó que “no vengo acá como un dirigente empresario tradicional a ejercer la victimización estratégica para obtener ventajas sectoriales, sino a presentar una propuesta de valor para que estas comisiones sean la herramienta del crecimiento y del empleo”. “No hay posibilidad de generar nuevos empleos y capacidad adquisitiva de los salarios con esta estructura de costos”, especificó al tiempo que subrayó: “El sistema financiero argentino nunca fue eficiente”. “A veces pienso que a los textiles nos hacen bullying, tienen cupos y reglamentaciones para todos, pero para nosotros no”, cuestionó.
Luego, Marco Meloni, vicepresidente de la Fundación Pro Tejer, afirmó que “acá somos víctimas de la usura de lo que es la patria financiera”. En otro aspecto, al asegurar que “el Estado tiene que estar”, consideró que “este capitalismo voraz hace que las personas se sientan culpables de los fracasos del sistema político y en vez de volverse revolucionarios contra el sistema, aceptan que son los culpables del fracaso y se vuelven depresivos”.
Vía virtual, Carlos Volpe, propietario de la empresa textil Sweeper, de tejido de punto, La apertura comercial sin política industrial de acompañamiento no produce reconversión productiva, sino destrucción de capacidades. El debate no es apertura versus proteccionismo, es una falta dicotomía que empobrece la discusión pública. El debate real es si se puede permitir destruir la capacidad productiva y empleo sin tener un plan para lo que viene después. La experiencia internacional, sin excepción, responde que no.
En la continuidad del encuentro, expuso Daniela Rabinovich, titular de la Federación de Indumentarias y Afines, sostuvo que “la industria de la confección argentina no pide privilegios, lo que necesitamos son condiciones razonables para poder competir, producir y seguir generando empleo en nuestro país, ya que el sector tiene un enorme valor estratégico porque combina algo que pocas actividades logran al mismo tiempo, que es federalismo, empleo, inclusión y valor agregado nacional”. A su turno, el empresario Leo Bilansky pidió que se trate “con urgencia” la Ley de Emergencia Pyme.
También expusieron durante el encuentro la gerente General Carolina Carregal y la vocal Roxana Pillas García, de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI); Carlos Elizalde, presidente de la Cámara de Indumentaria de Pergamino; el consultor Federico Rodríguez, titular de la Cámara Argentina de Indumentaria de Bebés y Niños (CAYBIN); y Eduardo Levy, representante de la Cámara Textil de la provincia de Santa Fe.